Cesta

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Tal vez sea cierto que la belleza comienza en el momento en el que decides ser tú misma. Tal vez por eso llegué a Madrid a los 18 años y enseguida me aventuré en la búsqueda y la observación del arte, la moda y la decoración con los ojos pelirrojos de quien ya conoce la importancia de los detalles. Pronto descubrí que lo que ayer me disgustó, mañana formará parte de mi futuro y que, aquello que tanto amé, hoy ya no despierta mariposas en mi barriga. No he tardado mucho en entender que la belleza se transforma día a día y que, a veces, sólo necesitamos un lugar especial desde donde mirarla. Con el tiempo, he comprendido que ser yo misma es crear esos espacios, lugares en los que el arte, la decoración y el diseño nacional puedan no sólo interactuar, sino que sobre todas las cosas, puedan transformar a aquellos que los miran.

Rughara nace con este espíritu, con la ilusión y la pasión de formar parte de la creación de esos lugares con alma, como todo lo bello.

Vanesa Serrrano